Sírveme de defensa, Dios mío, de roca y fortaleza salvadoras; y pues eres mi baluarte y mi refugio, acompáñame y guíame.
Oremos:
Todo es de ustedes, ustedes son de Cristo, y Cristo es de Dios
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios
Hermanos: Que nadie se engañe. Si alguno se tiene por sabio según los criterios de este mundo, hágase ignorante para llegar a ser sabio. Porque la sabiduría del mundo es ignorancia ante Dios. Pues dice la Escritura: Dios hace que los sabios caigan en la trampa de su astucia. Y en otra parte dice: El Señor conoce los pensamientos de los sabios y los tiene por vanos.
Sal 23, 1-2.3-4ab.5-6
El Señor bendice a los justos.
Del Señor es la tierra y lo que ella tiene, el orbe todo y los que en él habitan; pues él lo edificó sobre los mares, él fue quien lo asentó sobre los ríos.
¿Quién subirá hasta el monte del Señor? ¿Quién podrá entrar en su recinto santo? El de corazón limpio y manos puras y que no jura en falso.
Ese obtendrá la bendición de Dios, y Dios, su salvador, le hará justicia. Esta es la clase de
hombres que te buscan y vienen ante ti, Dios de Jacob.
Aleluya, aleluya.
Dejándolo todo, lo siguieron
† Lectura del santo Evangelio según san Lucas
Gloria a ti, Señor.
Jesús estaba en cierta ocasión a orillas del lago de Genesaret y la gente se agolpaba en torno suyo para oír la palabra de Dios. Vio entonces dos barcas junto a la orilla; los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió Jesús a una de las barcas, que era de Simón, le pidió que la alejara un poco de tierra y, sentado, enseñaba a la gente desde la barca. Cuando acabó de hablar, dijo a Simón:
Que este sacrificio, Señor, que vamos a ofrecerte, nos purifique y nos ayude a obtener la recompensa eterna prometida a quienes cumplen tu voluntad.
El misterio de nuestra salvación en Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias, Padre santo, siempre y en todo lugar, por Jesucristo, tu Hijo amado.
El Señor colmó el deseo de su pueblo: comieron y quedaron satisfechos.Antífona de Entrada
Oración Colecta
Señor nuestro, que prometiste venir y hacer tu morada en los corazones rectos y sinceros, concédenos la rectitud y sinceridad de vida que nos hagan dignos de esa presencia tuya.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.Primera Lectura
3, 18-23
Así pues, que nadie se sienta orgulloso de quienes son sólo hombres. Porque todo es de ustedes: Pablo, Apolo, Pedro, el mundo, la vida, la muerte, lo presente y lo futuro; todo es de ustedes. Pero ustedes son de Cristo, y Cristo es de Dios.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor. Salmo Responsorial
El Señor bendice a los justos.
El Señor bendice a los justos.
El Señor bendice a los justos.Aclamación antes del Evangelio
Síganme, dice el Señor, y yo los haré pescadores de hombres.
Aleluya.Evangelio
5, 1-11
"Lleva la barca lago adentro y echen las redes para pescar".
Simón replicó:
"Maestro, hemos intentado percar toda la noche y no hemos conseguido nada; pero, confiado en tu palabra, echaré las redes".
Así lo hicieron y cogieron tal cantidad de pescados, que las redes se rompían. Entonces hicieron señas a sus compañeros de la otra barca para que vinieran a ayudarlos. Vinieron y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús diciendo:
"Apártate de mí, Señor, que soy un pecador".
Porque tanto Pedro como sus compañeros estaban asombrados por la cantidad de peces que habían pescado; lo mismo Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Entonces Jesús dijo a Simón:
"No temas: desde ahora serás pescador de hombres".
Luego llevaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.Oración sobre las Ofrendas
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.Prefacio
Por él, que es tu Palabra, hiciste todas las cosas; tú nos lo enviaste para que, hecho hombre por obra del Espíritu Santo y nacido de María, la Virgen, fuera nuestro Salvador y Redentor.
El, en cumplimiento de tu voluntad, para destruir la muerte y manifestar la resurrección,
extendió sus brazos en la cruz, y así adquirió para ti un pueblo santo.
Por eso,
con los ángeles y los santos, proclamamos tu gloria diciendo:
[Misa]Antífona de la Comunión